Del mito de origen al mestizaje
Dentro de la factura del ejercicio la acción pictórica en mí proceso, la serie cabezas ocupa un lugar preponderante: ya que en ésta reside el lugar del pensamiento y del raciocinio, pero también de lo contrario. Nos movemos en una dialéctica, en una dualidad, en el si y en el no de las decisiones, de las posibilidades. Me muevo dentro de la abstracción y la figuración (la ambigüedad) propiciando una libre interpretación de parte del espectador. Pienso en las reflexiones efectuadas de Leonardo Da Vinci a Joan Miró, Mirado el techo o paredes, descubriendo en su textura o grietas, figuras caprichosas. Usando ese recurso tan humano de la pareidolia. (que es el fenómeno que nos permite reconocer supuestos rostros, seres u objetos familiares en cosas y patrones) Al ejecutar esta serie me inspiro en el concepto de Henri Bergson de intuición, depositado en su obra La metafísica para llegar a una verdad de la cosa en sí misma y en el automatismo.
